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Si bien es cierto que muchos animales domésticos pueden favorecer la salud y el bienestar humanos, este artículo se centrará en el perro por ser, científicamente, el que abarca mayor número de beneficios y, personalmente, por poder estar experimentando estos beneficios diariamente. 

Os resumo algunos de los principales beneficios:

Desarrollo de nuestra asertividad: aprende a decir NO 

Los perros nos pueden ayudar a aprender a ser más asertivos, por ejemplo a decir no con más facilidad.

La primera vez que conocí a mi perro, éste tenía 6 meses. Aunque él estaba bastante educado, aún faltaban algunas cosas por enseñarle y, sobre todo, otras muchas me faltaban a mi por aprender. Enseñarle a que respetara mi NO fue mi primer gran reto. No vale cualquier NO, no es un NO que se grita o se dice con descontrol, es un NO que se dice con seriedad, firmeza y seguridad, adjetivos que se deben mostrar especialmente a través de nuestra comunicación no verbal. 

Aunque no se dice el mismo NO al perro que al humano, cuando uno aprende a escucharse a sí mismo hablando de forma firme y segura, dándose un lugar, y por tanto una valía, sorteando chantajes emocionales y haciendo coherente su comunicación verbal con la no verbal…decir NO a un otro humano se hace algo más sencillo.

Favorece la aparición de estados anímicos positivos

Los tediosos despertares matutinos o incluso los más tristes se tiñen de alegría tras escuchar unos coletazos de felicidad y una tripa sonrosada que te espera para que la acaricies.
 

Asumir el cuidado de un perro requiere una rutina y eso implica siempre estar algo más activo, y donde hay movimiento hay vida. Las ocurrencias de los perros y su espontaneidad bien sabrán sacarnos una gran sonrisa. Al sonreír , aunque no sea de forma genuina , el cerebro también recibe esa información de los músculos. Entiende que estás sonriendo y que por lo tanto hay algo que debe estar poniéndote contento, así que para ser congruente, su estado emocional empieza a cambiar hacia el optimismo.

El amor dado y recibido también ayudan a ser más positivo. Parece que el acto de mirar a tu mascota aumenta la cantidad de oxitocina, la sustancia química que hace que tu cerebro se sienta bien.

Hay estudios que demuestran que los propietarios de animales de compañía, en especial perros, son más felices y menos tendentes a la depresión y la ansiedad.
http://fyiliving.com/mental-health/depression/depression-licked-away-dog-owners-are-happier/
 

Mejora nuestra salud física

Los paseos diarios que requiere un perro permiten cumplir con los 30 minutos recomendados de ejercicio al día. Además, los paseos pueden convertirse en un momento de desconexión tras un duro día de trabajo, o de paréntesis para recoger fuerzas y continuar con la labor. 

Según ciertas investigaciones llevadas a cabo por la Asociación Americana del Corazón, es probable que tener perro reduzca la aparición de enfermedades del corazón. 

El motivo no es únicamente el de realizar ejercicio físico gracias a los paseos, sino que el hecho de acariciar a un perro reduce la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Parece ser, también, que crecer en una casa junto a un perro hace que los niños sean menos propensos a desarrollar alergias en el transcurso de sus vidas.
http://www.telegraph.co.uk/health/healthnews/8032594/Pet-dogs-reduce-allergies-in-children-but-cats-increase-them.html
 

Aumenta el desarrollo de contactos sociales

La mayoría de los estudios realizados por la Dra. June McNicholas, una psicóloga de la salud que se ha especializado en la investigación de los efectos en la salud de tener una mascota, concluyen, que una razón importante para la mejora de la salud de los dueños de perros no era sólo el ejercicio realizado al pasear, sino también la oportunidad para el contacto social con otros dueños de perros.
Cuando en los entrenamientos en habilidades sociales se enseña a iniciar conversaciones, una de las directrices o modos más usuales que se recomiendan es la hacer una pregunta o comentario sobre la situación común. Hablar de el perro puede dar lugar a una bonita amistad…

Permite focalizar en lo positivo en vez de en lo negativo

Si se realiza un entrenamiento en positivo, estaremos más pendientes de las conductas de nuestro perro que consideramos ” deseables” y que deben reforzarse con un premio, en vez de a las ” no deseables”.

Con las parejas, los hijos, los otros en general, tendemos a fijarnos en lo negativo, lo que hacen mal, lo que no nos dan…y a castigarlo. Tendemos a considerar ” lo deseable” como lo normal y, por ende, a no considerar que supone también un esfuerzo a tener en cuenta.

Cambiar el foco a veces es complicado, pero el que busca encuentra, y si buscamos lo positivo en el otro lo encontraremos…y si no lo encontramos, tendremos que tomar una decisión, pero eso es ya otro capítulo…

Reducción del sentimiento de soledad o aislamiento

Aunque aprender a estar con uno mismo es muy positivo,hay ciertos momentos o determinadas circunstancias que hacen que la compañía sea necesaria y, a veces, difícil de conseguir. 

Por muchas de las cosas dichas anteriormente ( salir a pasear, contactos con otros, estados positivos, etc.) ese estado angustioso de soledad es más llevadero, pero además, y a pesar de que una mirada fija y unas orejas hacia delante no significa que nos entiendan, el hecho de hablar a nuestro perro es beneficioso para poder poner en palabras nuestros pensamientos y emociones y poner cierto orden en nuestra confusión. Con esto no digo que debamos renunciar a los demás, sino que un perro puede ser un gran apoyo en momentos complicados.
También en este sentido, la compañía que un perro le puede ofrecer a una persona mayor es altamente beneficiosa. Además , el hecho de sentirse ” útil” y cuidar a alguien favorece también su autoestima. 

Aumento en la autoestima, en el sentido de responsabilidad y competencia en los niños mayores

Responsabilizarse del cuidado del perro no sólo crea una sensación de utilidad y motivación en el niño, sino que además le permite desarrollar habilidades que puede extrapolar al mundo de sus semejantes. Se vuelven más cooperativos y participativos, desarrollan su capacidad de empatía al ponerse en el lugar del perro, aprenden a cuidar los vínculos con los otros, etc. 

Terapia asistida con animales

No voy a detenerme en la cantidad de intervenciones terapéuticas en las que puede participar un perro. Los perros ( y otros animales) forman parte de tratamientos y terapias para pacientes de todas las edades, con enfermedades que los debilitan y los afectan en el plano social, emocional y cognitivo. A día de hoy la terapia con animales está en auge ya que el número de investigaciones que constatan los múltiples efectos beneficiosos del vínculo entre el ser humano y los animales es cada vez más numeroso. 

Aumento del respeto de los seres vivos

Compartir tu vida y crear un vínculo con un animal puede hacer que la relación con el resto de seres vivos adquiera un significado especial. 

En mi caso personal, desde que tengo perro, ha surgido en mi un respeto profundo en especial hacia los animales mamíferos, en cuya mirada, forma física, movimientos y comportamientos descubro lo imponente de la naturaleza, y siempre encuentro en ellos algo de la esencia de Pancho, mi querido compañero.

Estos son algunos de los beneficios que pueden desarrollarse al tener perro, si la relación con éste es sana, equilibrada, de respeto y amorosa. Seguramente, en cada caso particular, aparecerán otros tantos que estaremos encantados de leer si queréis compartir vuestras experiencias de desarrollo personal al lado de vuestro compañero.

 

Raquel Ibáñez Ortego

Psicóloga

Grupo Crece